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🌧️ Lluvia de ideas: ▷ significado y métodos

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Cuando se hace una lluvia de ideas, el enfoque correcto es esencial: la sesión puede escalar rápidamente y convertirse en una fiesta de café incontrolada. Aquí le explicamos qué normas le ayudan y qué métodos están disponibles.

Definición: ¿Qué es el brainstorming?

El brainstorming es un método para encontrar ideas. Alex Osborn inventó el método en 1939 y Charles Hutchison Clark lo desarrolló posteriormente. El término «brainstorming» surgió gracias a la formulación de Alex Osborn. Llamó al brainstorming por la idea en la que se basa: «usar el cerebro para asaltar un problema«.

El brainstorming es sobre todo una forma rápida y productiva de generar ideas. Un facilitador presenta el problema y la pregunta a varias personas. A continuación, se recogen las ideas, de forma rápida e imaginativa. Tras unos minutos, se presentan las ideas, se resumen y se desarrollan.

Lluvia de ideas sobre las condiciones marco

Participantes: De dos a 20 personas es lo más eficaz. El grupo debe ser lo más heterogéneo posible: Deben estar representadas las diferentes áreas de la empresa, los diferentes grupos de edad, los géneros y las personalidades. Incluso si un participante no tiene nada que ver con este tema en su jornada laboral normal, puede contribuir a un enfoque de solución: los participantes de otras áreas suelen tener procesos de pensamiento completamente diferentes a los suyos y pueden surgir ideas poco convencionales y emocionantes.

Duración: La lluvia de ideas no debe ser ni demasiado corta ni demasiado larga: la duración debe ser lo suficientemente larga como para entrar en el tema y lo suficientemente corta como para evitar los callejones sin salida. Por lo tanto, una duración de entre cinco y 30 minutos es la adecuada en la mayoría de los casos. A la hora de presentar las ideas, puedes tomarte tu tiempo. Hay que escuchar a todos los participantes y evaluar suficientemente todas las ideas: por muy insólita que parezca la idea, es posible que se descubra algo valioso cuando se siga pensando en ella.

¿Por qué hay que hacer una lluvia de ideas? – Ventajas y desventajas

La lluvia de ideas puede ser muy útil, si se hace bien. Además de las ventajas, también puede traer algunas desventajas.

El brainstorming puede producir ideas innovadoras y poco convencionales; el requisito previo para ello: un equipo competente. Si los participantes son demasiado estrechos de miras o proceden todos del mismo departamento, no pueden aportar ideas diferentes a las ya encontradas: tienen procesos de pensamiento similares, lo que significa que sólo pueden surgir ideas parecidas. Aunque el brainstorming se utiliza sobre todo en situaciones sin salida -es decir, situaciones en las que no hay salida o no hay ninguna idea nueva a la vista- no se puede encontrar ninguna solución con los participantes equivocados.

Descubre cómo convertirte en un jugador de equipo en nuestro artículo sobre habilidades de equipo.

El procedimiento es sencillo: se reparten los papeles y se empieza a trabajar, o eso se cree. Sin embargo, el brainstorming -si se hace mal- puede llevar rápidamente al equipo a divagar. Las ideas deben ser de gran alcance e inusuales, pero no hay que perder de vista el objetivo.

La lluvia de ideas tiene además la gran ventaja de que apenas cuesta nada. Los empleados están disponibles de todos modos. Entonces, ¿por qué invitar a un consultor de gestión o a un experto cuando también puede resolverlo internamente? Claro: el salario por hora de los participantes sigue siendo un factor de coste, pero normalmente los costes de los expertos son más altos, así que ¿por qué no hacer una lluvia de ideas?

Pero también aquí se aconseja precaución: La duración se puede ir de las manos. Si el brainstorming no se detiene, el equipo puede pasar horas con una idea. La presentación y selección de las ideas adecuadas también puede durar más de lo previsto: una hora pasa rápidamente.

A veces, sin embargo, es útil la ayuda externa: un facilitador experimentado o un consultor de gestión profesional puede ser capaz de guiar y moderar la sesión de brainstorming mejor que el equipo.

Reglas de la lluvia de ideas

Para evitar las desventajas del brainstorming incontrolado, hay cuatro reglas importantes:

  • Tolerancia y aprecioLas críticas
    no son bienvenidas: por muy divertido o inútil que parezca el planteamiento, se pueden encontrar posibilidades interesantes cuando se reflexiona más.
  • El público marca la diferencia¿Tu
    propuesta parece amateur y no te atreves a escribirla, y mucho menos a presentarla? La lluvia de ideas consiste en encontrar muchos enfoques. Entonces, ¡tenga las agallas! ¿Quizás su línea de pensamiento se basa en una idea innovadora o en un problema subyacente que necesita ser resuelto?
  • Robar y pensar por
    adelantadoAquí no existen los derechos de autor
    sobre tus ideas: deja que tus colegas piensen por adelantado en tus ideas y viceversa. Pueden surgir posibilidades interesantes que nunca se te habrían ocurrido por tu cuenta.
  • No convencional y libreCuanto
    más extraña sea tu idea, mejor. Todos los enfoques son valiosos. Así que libérate de tu forma de pensar habitual y deja que tus pensamientos corran libres.

La elección del moderador también es importante: alguien tiene que dirigir las discusiones, de lo contrario todo se vuelve rápidamente demasiado incoherente. Un moderador puede intervenir en los momentos adecuados y dirigir la conversación en la dirección correcta. Además, debe garantizar un ambiente agradable para que todos los participantes se sientan iguales.

Por lo tanto, el facilitador debe tener varias habilidades blandas: Motivación, empatía, trabajo en equipo y capacidad de liderazgo. Para que una sesión de brainstorming tenga éxito, el facilitador debe, sobre todo, ser capaz de comunicar.

Errores comunes en el brainstorming

Falta la pregunta correcta: puede ocurrir rápidamente que la pregunta sea demasiado amplia o demasiado pequeña. Por ejemplo, la pregunta «¿Cómo podemos hacer más ventas?» sería demasiado amplia, pero la pregunta «¿Podemos realmente hacer más ventas con …?» sería demasiado reducida; una sola persona también puede aclararlo.

Uno de los errores más comunes es detener la lluvia de ideas demasiado pronto. Incluso si hay una pausa más larga, el facilitador no debe detenerse inmediatamente, sino que debe hacer primero preguntas específicas, ya que tal vez pueda sacar sugerencias prometedoras de esta manera.

Pero ten cuidado: como facilitador, es importante no arrinconar o desestabilizar a los participantes más tranquilos.

Es igual de erróneo dejar que los participantes parloteen sin control durante la lluvia de ideas. La lluvia de ideas se convierte rápidamente en una sesión de cotilleo.

Fases de la lluvia de ideas

En cuanto todo el mundo tenga claras las reglas, puedes empezar. El proceso de brainstorming suele dividirse en cuatro fases:

  1. Lluvia de
    ideasSe distribuyen las hojas de papel y el facilitador está preparado. Ahora se recogen las ideas. El animador anota todas las ideas en pequeños trozos de papel y las cuelga en un tablón de anuncios o similar para que todos las vean. Para que no haya caos y no se pierdan las ideas, todo el mundo puede también escribir sus ideas.
  2. Organizar las ideasEl
    caos en el tablón de anuncios es perfecto, pero se necesita una estructura: crear categorías conjuntas en las que se puedan clasificar las diferentes sugerencias. Ordena las ideas en el tablón de anuncios.
  3. Evaluar las ideasTodas las
    ideas se discuten y se evalúan una por una. Puedes ordenarlos y priorizarlos; en el mejor de los casos, tendrás una lista llena de posibilidades.
  4. Ideas de seguimientoCon la
    lista elaborada en la cuarta fase, podemos seguir adelante, ya sea en un grupo más pequeño o con todos los participantes: Considere lo que se necesita para la aplicación, quién puede encargarse de qué y aclare las condiciones marco.

En el mejor de los casos, ha encontrado un enfoque innovador y prometedor y puede pasar a la ejecución.

Métodos y ejemplos de lluvia de ideas

Para estructurar la lluvia de ideas, también puedes utilizar ciertos métodos. Aquí hemos resumido tres de los métodos de brainstorming más populares:

Empecemos por el método probablemente más conocido:

Método 6-3-5

Este método se basa en la eficiencia: seis participantes tratan de encontrar cada uno tres posibles soluciones a un problema en cinco minutos. Se distribuyen hojas de papel con una tabla que consta de tres columnas y seis filas. Cada participante trata de encontrar tres ideas en los primeros cinco minutos. A continuación, todo el mundo pasa su hoja en el sentido de las agujas del reloj y, en los cinco minutos siguientes, cada uno recoge la idea de la persona sentada a su lado y la completa. El número de rondas que se realice dependerá del equipo.

El método 6-3-5 puede dar lugar a una gran cantidad de ideas innovadoras y prometedoras en muy poco tiempo.

Mapas mentales

La creación de mapas mentales es también un método de brainstorming. La pregunta se escribe en el centro y luego los participantes trabajan juntos en diferentes soluciones, que luego se escriben alrededor del centro.

Puede ser que todos trabajen juntos en un tablero grande. Pero también puede ser útil dar a cada uno su propio papel, que se pasa de vez en cuando, como en el método 6-3-5.

Calentador de cerebros

En el calentamiento del cerebro, las ideas no se expresan en voz alta, sino que se escriben. Esto tiene la ventaja de que los participantes más reticentes también «dan su opinión». Si no se atreven a formular sus propuestas, el calentamiento del cerebro puede ayudarles a presentar sus ideas, aunque sea en silencio.

En este método, las ideas se escriben en post-its y se cuelgan a la vista de todos. El método de calentamiento del cerebro puede durar desde una sesión hasta varias semanas. Los post-its se van ordenando y desarrollando poco a poco.

El calentamiento de cerebros también tiene la ventaja de que una gran variedad de personas puede añadir nuevas ideas en una gran variedad de momentos. Al final, se pueden discutir todas las sugerencias en conjunto.