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✓ Lenguaje corporal ▷ Reconocerlo e Interpretarlo

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Comunicación no verbal: incluso cuando no se habla, se está comunicando: Tu cuerpo, tus gestos y tus expresiones faciales «hablan»: el lenguaje corporal. Aquí puedes aprender a aprender este lenguaje y a utilizar adecuadamente el lenguaje corporal en las entrevistas de trabajo.

Definición: ¿Qué es el lenguaje corporal?

«No se puede no comunicar».

– Paul Watzlawick

Que la persona con la que hablas no hable no significa que no te hable a ti. El lenguaje corporal es la comunicación no verbal. Todos tus movimientos -conscientes o inconscientes- son comunicación: desde la sonrisa hasta la posición en L de tus pies, todo es lenguaje corporal.

Y al igual que hay dialectos y acentos en el mundo verbal, también los hay en el mundo no verbal de la comunicación. Por ejemplo, el pulgar extendido no significa en todas partes que algo te guste: en Australia insultarías a alguien con este gesto.

Pero no hay que cambiar de continente por las diferencias culturales: En nuestro país vecino, Francia, el signo «ok» (la punta del dedo índice tocando la punta del pulgar) se refiere a alguien como «inútil» o «cero»; en Rusia es incluso un gesto que se burla de los homosexuales.

El lenguaje corporal humano también es comparable al de algunas especies animales. Aunque nuestros gestos y expresiones faciales han cambiado y se han consolidado a lo largo de los milenios, todavía hoy tienen rasgos animales. Un ejemplo: En el mundo animal, el cuello es la parte más mortífera del cuerpo: los antílopes son atacados por los guepardos en el cuello.

Ahora bien, si una mujer expone su cuello durante una conversación, se hace vulnerable. El hecho de que te enfrentes a ella demuestra que confía en ti y está interesada.

Pero no suele ser transferible a ambos sexos: el lenguaje corporal de hombres y mujeres es diferente. Cuando un hombre cruza los brazos delante del pecho, se está distanciando y, al mismo tiempo, mostrando dominio. Con las mujeres es diferente: Si cruzan los brazos, inconscientemente quieren protegerse de algo. Debe entenderse como un rechazo.

¿Cómo se interpreta el lenguaje corporal?

Leer el lenguaje corporal es un arte: los agentes del FBI lo estudian toda la vida.

Sugerencia de libro: «Leer a la gente – Un agente del FBI explica cómo descifrar el lenguaje corporal», de Joe Navarro.

Lo más importante a la hora de leer el lenguaje corporal: las agrupaciones, el contexto y los cambios:

  • Grupo: ¿Puede reconocer ciertos grupos de gestos y expresiones faciales? ¿Su interlocutor realiza constantemente la misma secuencia de gestos? Las agrupaciones consisten en analizar no sólo los movimientos corporales individuales o las posturas. A menudo, sólo a partir de una serie de movimientos diferentes surge su significado.
  • Cambios: ¿Su interlocutor cruza de repente los dedos? Su estado de ánimo probablemente ha cambiado negativamente. Los pequeños cambios pueden significar mucho: No pierdas de vista a tu interlocutor y presta atención a los pequeños detalles. También puede averiguar mediante la observación por qué acaba de cambiar el estado de su interlocutor.
  • Contexto: el hecho de que alguien cruce los brazos no significa necesariamente que sea «hostil» hacia ti, simplemente puede encontrar esta posición de los brazos más cómoda en ese momento. Además, rascarse la nariz no expone necesariamente una mentira – podría ser simplemente que le picara : Tal vez sólo le picara. Así que siempre hay que tener en cuenta otras razones para determinados gestos y expresiones faciales: la lectura del lenguaje corporal es una ciencia en sí misma y no se ha investigado de forma concluyente. todavía está en fase de investigación.
grupo de solicitantes de empleo con diferentes lenguajes corporales

Pero, al igual que ocurre con el habla, parte del lenguaje corporal puede controlarse. El ejemplo más conocido: una sonrisa falsa. La boca sonríe, pero no se forman arrugas alrededor de los ojos, lo que no suele reconocerse a simple vista. La cara no se considera la parte más deshonesta del cuerpo sin razón.

Pero hay una parte del cuerpo a la que se suele prestar poca atención: los pies. En realidad, son una de las partes del cuerpo más honestas y fiables cuando se trata del lenguaje corporal inconsciente. Así que si no estás seguro de lo que la persona con la que hablas piensa de ti, vale la pena echar un vistazo a sus pies. Si los dos pies apuntan hacia usted, su interlocutor está plenamente comprometido: está interesado y escucha. Sin embargo, si sus pies están en forma de L o si ambos pies apuntan en dirección contraria a usted, es probable que la persona con la que está hablando quiera ir a otro sitio y esté pensando en otra cosa.

Tu ropa también habla: si te vistes de forma ceñida, por ejemplo, suele ser un indicio de que tienes confianza en ti misma y cuidas tu aspecto. Un peinado que cubra parcialmente tu rostro puede hacerte parecer insegura.

Los brazos que cuelgan rígidos o están doblados detrás de la espalda también son signos de inseguridad: las personas restringen sus movimientos cuando se sienten amenazadas. Si también se cubre el cuello o su interlocutor se frota las manos, puede ver que su interlocutor está intentando calmarse.

Sin embargo, el hecho de que el ser humano restrinja sus movimientos cuando se ve amenazado no debe confundirse con la tranquilidad y la seguridad. El profesor de idiomas Michael Rossié ha resumido sus observaciones en la siguiente cita: «El lobo líder siempre es el que menos se mueve en la manada». – pero la gente insegura tampoco se mueve. La diferencia crucial es la tensión: cuanto más tensa, más insegura.

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No sólo la tensión delata la inseguridad: parpadear varias veces o esconder las manos en los bolsillos del pantalón o de la chaqueta es una prueba de nerviosismo.

Las piernas cruzadas, al igual que la tensión, también se malinterpretan fácilmente: Las piernas cruzadas se perciben en realidad como un signo de distancia. Tu interlocutor quiere mantener las distancias y se cierra a ti. Pero también puede significar que se siente seguro: las piernas cruzadas hacen más difícil huir, desde un punto de vista animal. El hecho de que tu interlocutor cruce las piernas también puede significar que se siente seguro a tu lado. Por lo general, entonces inclinarán la parte superior del cuerpo hacia ti.

Ahora falta una cosa: desenmascarar a los mentirosos. No sólo rascarse la nariz o mirar hacia otro lado pueden ser signos de mentira: un encogimiento de hombros muy exagerado o asimétrico también puede ser una prueba de deshonestidad. Sin embargo, los mentirosos suelen ser desenmascarados porque se desvían de su patrón de comportamiento habitual.

Los labios fruncidos o las arrugas en la frente indican que la otra persona no te cree, no te entiende o piensa que sabe más.

En general, se puede resumir lo siguiente: Los gestos por encima de la cintura tienden a considerarse amistosos, mientras que los gestos por debajo de la cintura pueden percibirse rápidamente como provocativos.

Interpretar el lenguaje corporal no es fácil. Es fácil dejarse engañar o dar demasiada importancia a los gestos individuales. Para evitar malentendidos, también puedes limitarte a prestar atención a las señales negativas: suelen ser más honestas que las positivas. Pero también en este caso es aconsejable la precaución: El hecho de que tu interlocutor te dé la espalda también puede significar, por ejemplo, que el sol le ciega o que le duelen las rodillas.

Por ello, siempre es de suma importancia ser consciente del contexto de los gestos y las expresiones faciales.

Interpretación del lenguaje corporal: Una tabla con los datos

Hemos resumido los datos sobre el lenguaje corporal en una tabla utilizando el ejemplo de una conversación.

Situación

Lenguaje corporal

Su interlocutor se muestra desinteresado y no le escucha

El cuerpo de su interlocutor está de espaldas y sus pies apuntan hacia otro lado o están en forma de L. Apenas te mira a los ojos, sino que a menudo mira al suelo o alrededor de la zona. Puede estar jugando con algo en sus manos o jugando con sus dedos. Los brazos cruzados también pueden indicar desinterés.

Su interlocutor está interesado y le escucha

El cuerpo de su interlocutor está orientado hacia usted y las puntas de sus pies apuntan en su dirección. El contacto visual está presente y la postura es relajada. Su interlocutor puede asentir de vez en cuando y responder a lo que se ha dicho.

Una mujer habla con un hombre del que está enamorada

Se ríe mucho y suele mover la cabeza hacia atrás (exponiendo el cuello y haciéndose vulnerable, por lo que sólo lo hará cuando se sienta cómoda). Puede que haga girar algunos mechones de pelo entre sus dedos; es un tópico, pero es cierto. También es habitual que toque a su interlocutor en el brazo o en los hombros de vez en cuando. Las puntas de sus pies apuntan en dirección a su interlocutor -como un interlocutor interesado- y su postura es relajada. Sin embargo, su postura también puede ser tensa y su risa a veces un poco «demasiado fuerte» – el nerviosismo es la razón aquí. Además, el contacto visual es más largo que los 3,3 segundos generales.

Un hombre habla con una mujer de la que está enamorado

Su cuerpo se vuelve hacia ella y trata de irradiar confianza en sí mismo: quizá cruza los brazos para demostrar inconscientemente su fuerza, o se pone de pie con las piernas abiertas. Su postura es relajada -o tensa por el nerviosismo- y abierta. La mira y suele mantener el contacto visual más tiempo que la media general, es decir, más de 3,3 segundos. Las puntas de sus pies apuntan en su dirección y, de nuevo, puede tocarla de vez en cuando. Además: se ríe más a menudo en su presencia e incluso en las conversaciones de grupo su postura puede ser siempre de cara a ella.

Lenguaje corporal: lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer en la entrevista de trabajo

Tu lenguaje corporal es casi más importante que lo que dices en la entrevista. Puedes decir todas las cosas buenas que quieras sobre ti mismo, pero mientras no mires al reclutador a los ojos o adoptes una actitud cerrada, es poco probable que te contraten. Hay que utilizar el lenguaje corporal adecuado.

En general, cuanto más espacio ocupes, más seguro de ti mismo parecerás. Pero, ¿es una ventaja en una entrevista de trabajo presentarse con las piernas anchas y gestos amplios? Probablemente no.

Expresar confianza en uno mismo es, en primer lugar, algo positivo. Una postura relajada pero erguida muestra confianza y seguridad en sí mismo.

Expresar confianza en uno mismo sólo se convierte en algo negativo cuando se exagera: Hablar demasiado alto, los gestos expansivos y una postura llamativamente amplia hacen que tu interlocutor vea tu aspecto como una demostración de poder. Su comportamiento es dominante, lo que resulta antipático.

Si tus gestos, expresiones faciales y lenguaje denotan nerviosismo, eso no es malo al principio: incluso los reclutadores han estado en tu lugar alguna vez, y un poco de nerviosismo demuestra que la entrevista es importante para ti.

Para irradiar confianza y tranquilidad, puedes seguir estos consejos:

  • Idioma: Habla con claridad y fluidez. Haz pausas en tu discurso en los lugares adecuados y enfatiza de forma significativa. Cuando el reclutador esté hablando y contándote algo sobre la empresa, por ejemplo, también puedes hacer pequeños comentarios de aprobación de vez en cuando, algo como «aha» o «mhm».
  • Postura: Siéntate erguido, pero sin tensar. Su cuerpo debe estar orientado hacia su interlocutor. También debes mantener una postura abierta: no cruces los brazos y evita cruzar las piernas.
  • Cara y expresiones faciales: Mire a su interlocutor a los ojos. La duración óptima del contacto visual es de 3,3 segundos; todo lo que sea más largo resulta desagradable. Además, no olvides sonreír 😉
  • Gestos: Intenta no entrelazar los dedos; sabemos lo difícil que es no jugar con las manos cuando estás nervioso, pero las manos abiertas resultan mucho más simpáticas y atractivas que los puños cerrados.
  • Contacto físico: En caso de duda, evítalo: aunque hay personas a las que les resulta agradable que las toques de vez en cuando durante una conversación, también las hay contrarias. Un cuerpo superior enfrentado debería ser suficiente.

También hay prohibiciones: murmurar, susurrar o hablar demasiado alto se perciben negativamente. Demuestra inseguridad o deshonestidad.

Así que debes evitar los extremos en la entrevista de trabajo: Irradie confianza en sí mismo, pero absténgase de tener un comportamiento dominante. Por lo general, no puedes ocultar tu nerviosismo, pero evita jugar con los dedos, por ejemplo.

Por lo tanto, es muy importante que sepas cómo te presentas ante los demás.

La autorreflexión también puede ayudarte a aprender el lenguaje corporal adecuado: practica nuestros consejos frente al espejo o intenta utilizarlos en las conversaciones con amigos y familiares. También puedes hacer fotos o grabarte a ti mismo cuando hables con alguien o des una conferencia. Así podrás analizar a fondo tu postura, tus gestos y tus expresiones faciales después y descubrir qué puedes mejorar.

El lenguaje corporal en una entrevista de trabajo debe servir principalmente para apoyar lo que se dice. Su apertura, curiosidad y motivación deben quedar claras.

No es sólo la entrevista en sí lo que decide si te contratan: antes y después de la entrevista suele haber alguna pequeña charla. Puedes aprender a dominarlo aquí.

¿En qué puestos de trabajo el buen lenguaje corporal es una de las habilidades blandas más importantes?

Un buen lenguaje corporal es especialmente importante en los trabajos con contacto con el cliente, por supuesto. Pero incluso sin contacto con el cliente, hay trabajos que requieren un buen lenguaje corporal. Aquí hemos reunido una pequeña selección para usted.

Puestos de dirección y gestión: Cualquiera que dirija su propio equipo necesita una buena dosis de habilidades de liderazgo. Entre ellas, un aspecto seguro y un carisma seguro de sí mismo. Se supone que los líderes son modelos de conducta, por lo que hay que parecer digno de confianza y actuar como persona de contacto. Sus empleados leen inconscientemente su lenguaje corporal, y alguien que irradia dominación o desinterés es menos popular. Alguien que emana autoridad pero que sigue siendo respetado será más popular.

Pedagogía: Como educador, básicamente das pequeñas conferencias cada día. El lenguaje corporal puede ser crucial para determinar si sus alumnos le escucharán.

Recursos humanos: Los profesionales de RRHH tratan con personas casi todos los días. A menudo hay que asumir tareas un tanto desagradables, por ejemplo, comunicar a un empleado su despido. El lenguaje corporal correcto puede hacer o deshacer su futuro: Si su lenguaje corporal subraya su respeto y compasión, hay muchas posibilidades de que la persona siga teniendo una buena relación con su empresa a pesar del despido.

Asesoramiento: En el asesoramiento, a menudo se trata con personas o empresas que tienen problemas, por lo que se necesita su experiencia. El lenguaje corporal adecuado es importante para tranquilizar a tus clientes y darles esperanza. También debe ser capaz de irradiar calma y seguridad en situaciones de estrés y no perder la visión de conjunto.

¿Listo para el espectáculo? Luego, a la entrevista.