7 consejos para la mañana de la entrevista

Las entrevistas de trabajo pueden ser estresantes, pero estos consejos pueden ayudarle a prepararse para el éxito.

Por mucho tiempo y esfuerzo que haya invertido en aprender a prepararse para una entrevista, los nervios previos a una entrevista pueden afectar a los candidatos más cualificados y preparados. Un poco de emoción puede mantenerte presente, atento y alerta, pero demasiada ansiedad puede afectar a tu rendimiento. Si te muestras rígido, torpe y apresurado, tus cualificaciones técnicas no te salvarán.

Hay algunos consejos sencillos que puedes seguir antes de la entrevista de trabajo y que te pueden preparar para ganar. Algunos pueden parecer básicos, pero no descartes el valor de una buena lista de comprobación cuando tu mente va en 12 direcciones diferentes. Incorpora estos siete pasos a tu rutina y entrarás en la oficina de la empresa con confianza, fresco y listo.

1. Prepara tu ropa antes de la entrevista

Con uno o dos días de antelación, saque el traje de la entrevista a la luz y mírelo de cerca.

¿El traje está planchado y limpio? ¿Le faltan botones o le cuelgan hilos? Si hace uno o dos meses que no te lo pones, pruébatelo para asegurarte de que te queda bien.

Elija todo lo demás que necesitará para prepararse: hasta los calcetines, los zapatos, la camisa, la corbata y cualquier otro accesorio. Aunque ese nivel de preparación pueda parecer excesivo, reducir el número de decisiones que tienes que tomar la gran mañana puede liberar la capacidad de procesamiento de tu cerebro. También elimina las sorpresas de última hora: no querrás descubrir una mancha de café seco en la camisa que pensabas ponerte 10 minutos antes de salir por la puerta.

2. Tenga un plan de viaje y compruebe su calendario

Este consejo para la entrevista de trabajo es crucial: Comprueba cuánto tardarás en llegar al lugar de la entrevista. Añade un margen para imprevistos: media hora más puede salvarte el día si te equivocas de camino, te bajas en la parada equivocada o te encuentras con un tráfico inesperado.

Si vas en coche, considera la posibilidad de llenar el depósito el día anterior para no tener que hacer paradas extras la mañana de la entrevista.

Te recomiendo que llegues a la oficina 15 minutos antes. Puedes aprovechar ese tiempo extra para repasar tus notas, escuchar música o meditar. No recomiendo llegar a la zona de recepción con más de 5 minutos de antelación: el responsable de contratación puede sentirse obligado a interrumpir su flujo de trabajo para saludarte, lo que crearía una apertura apresurada de la entrevista.

3. Reúna su documentación

Crea una carpeta o un portafolio que contenga todo lo que puedas necesitar durante la entrevista. Incluye copias adicionales de tu currículum, un bloc de notas y un bolígrafo. También puedes llevar una lista de preguntas que quieras hacer durante la entrevista y los nombres de las personas con las que te reunirás. También me parece útil llevar el número de teléfono de la oficina, por si acaso.

En cuanto a la preparación, recomiendo preparar un pequeño paquete con pañuelos de papel, quitamanchas, analgésicos, caramelos de menta y una botella de agua. En mi caso, he incluido chocolate negro de emergencia. Guárdalo en el coche o en el maletín, y un dolor de cabeza o un café derramado no te arruinarán la mañana.

4. Come algo ligero y bebe agua

Si los nervios le dominan, la comida puede ser lo último en lo que piense. Pase lo que pase, desayune algo ligero: necesitará que su nivel de azúcar en sangre sea óptimo durante la entrevista. Al igual que un atleta de élite presta atención a la nutrición y la hidratación el día de la competición, tú también deberías hacerlo. Bebe agua y elige una comida o tentempié equilibrados (carbohidratos, grasas y proteínas combinados crean una energía más duradera). No te excedas con la cafeína: quieres parecer relajado y tranquilo, no nervioso.

5. Céntrate

Por muy ocupado que estés pensando en cómo preparar la entrevista, dedica unos minutos a centrarte en ti mismo. Cierra los ojos. Concéntrese en su respiración. Visualiza que entras en la entrevista con confianza. Si sientes mariposas, toma la decisión consciente de interpretar la sensación física como excitación, no como ansiedad. Mi truco favorito es concentrarme en la sensación de mis pies tocando el suelo.

6. Tomar el aire

Si el tiempo y las circunstancias lo permiten, pase unos minutos al aire libre. El aire fresco y el sol pueden darte un gran impulso de energía. Si hace demasiado calor o hay demasiada humedad, prueba a ponerte el aire acondicionado en la cara antes de salir del coche.

7. Comprobación visual final – ¡y teléfono móvil apagado!

Aprovecha al máximo la parada de última hora para ir al baño de camino a la recepción. Comprueba que no haya restos de comida, hilos sueltos o pelusas. También es un buen momento para practicar la sonrisa.

A continuación, apaga el móvil (o ponlo en modo avión). No recomiendo tomar un atajo aquí poniendo el teléfono en «vibración» – todo el mundo puede oír el zumbido en tu bolso, y el valor de distracción es el mismo que si estuviera sonando.

Además de eliminar las distracciones sonoras, un teléfono en modo avión ofrece una ventaja más: tendrás menos tentaciones de enterrar la cabeza en las redes sociales mientras esperas. La mayoría de los candidatos no se dan cuenta de que sumergirse en una distracción (libro o teléfono) les hace parecer sorprendidos y sobresaltados cuando entra el responsable de contratación. Quieres parecer preparado y listo. En lugar de navegar por la red, aprovecha el tiempo para crear una primera impresión positiva con el recepcionista y observa la oficina en busca de pistas sobre la cultura de la empresa.

Para terminar, te ofrezco este consejo para entrevistas de trabajo, que me han dado atletas de competición y artistas marciales: La entrevista empieza en el momento en que entras. No esperes a la primera pregunta para poner en marcha tu juego. No sabes quién puede estar caminando por la zona de recepción, compartiendo tu trayecto en ascensor o aparcando a tu lado, así que trata a cada persona con la que te cruces como un potencial decisor. Este es su momento sobre el terreno: esté presente y alerta.

Por último, acuda a la entrevista con un sincero deseo de estar al servicio de la empresa. Recuerde relajarse y respirar. Es fácil atribuir poderes sobrehumanos a la persona que tiene en sus manos la decisión de contratación, pero ten en cuenta que el responsable de contratación tiene días buenos y malos, una vida fuera del trabajo y una personalidad. Céntrate en establecer una conexión humana y mantén una buena conversación.

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