Desarrollo profesional

Renunciar a tu trabajo sin problemas|6 consejos

Dejar el trabajo sin problemas es un arte. No hace falta una razón de peso para renunciar a tu trabajo, puede ser una combinación de preocupaciones que pesan en tu mente desde hace demasiado tiempo: la desconexión con la vida personal o profesional; el ambiente de trabajo estancado y poco estimulante; no ser apreciado o infrautilizado. Combinadas, estas razones sirven para un gran momento de eureka.

Te das cuenta de que necesitas más estímulos fuera de este entorno y de que es hora de emprender otro viaje para acomodar el plan de carrera que tienes para ti. Por lo tanto, llega un momento en la vida en el que te encontrarás con la pregunta de «¿cómo dejo mi trabajo con elegancia?».

Espero que estas pepitas de sabiduría te ayuden a planificar tu futuro o te ayuden a abandonar tu trabajo. 

Una lista de comprobación de la dimisión: ¿Está preparado para Seguir adelante?

Dejar un trabajo puede ser angustioso, si no se maneja adecuadamente. Es una decisión demasiado importante como para cometer errores sin darse cuenta. Por eso, antes de entregar la carta de dimisión, es imprescindible contar con una lista de control de la dimisión o una lista de control de las tripas.

  • ¿Qué le impulsa a dejar el trabajo actual? 
  • ¿Has sopesado los pros y los contras de dejar este trabajo actual? 
  • ¿Tienes un plan B? 
  • ¿Hay suficiente apoyo después de dejar el trabajo?

No se abrume con estas preguntas. Vamos a repasarlas una por una.

Financiero Wise

Debes ser capaz de mantenerte durante al menos tres o seis meses, esto es para la gente que quiere descansar un poco sin precipitarse a otro trabajo directamente. El intervalo ideal entre los trabajos es de unos tres meses, pues de lo contrario tu próximo empleador podría sospechar del largo intervalo.

Conocimientos

Debes mirar objetivamente en términos de tus habilidades. ¿Es suficiente para avanzar a otro trabajo?  En el caso de los novatos, las habilidades aún no se han acumulado, y es posible que quieras quedarte un tiempo para aprender habilidades que te hagan avanzar hacia otro trabajo; pero en el caso de los veteranos, es difícil diferenciar si has alcanzado la profesionalidad o si la curva de aprendizaje simplemente está estancada. Si tu conjunto de habilidades actual no puede satisfacer la JD de otro trabajo especializado, puede que sea mejor quedarse en el statu quo.

Si no… ¿Qué hacer?

Después de haber repasado las preguntas anteriores y haber puesto las cosas en perspectiva, te das cuenta de que hay otras opciones que no son la de dejar tu trabajo. Puede ser que quieras prolongar tu permanencia en una empresa y acumular más experiencias. O bien, piensas que un par de buenas noches de sueño pueden restaurar tu energía. Sea como sea, aquí tienes unos consejos para cambiar la situación en la que te encuentras ahora.

1. Buscar ayuda dentro o fuera de la empresa

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Hablar con tu supervisor y comentarle el enigma en el que estás metido puede ser un buen comienzo, ya que podría hacer ajustes que te convengan. Además, siempre puedes hablar con tus compañeros de equipo y pedirles que te den una visión justa y objetiva; de este modo, quizá puedas identificar algunos problemas de los que no eras consciente.

Nadie quiere mostrarse vulnerable en el lugar de trabajo por miedo a que le consideren un empleado incompetente, pero en general, si se arma de valor para preguntar, puede recibir una respuesta gratificante. Si eso es demasiado íntimo, pregunte a alguien que respete profundamente fuera de la empresa. Puede que haya algunas alternativas para resolver el dilema, la dimisión, después de todo, no es siempre una panacea.

2. Cambio de carrera en la empresa

Si la acumulación de conocimientos interdisciplinares es la razón por la que quieres marcharte, no tienes por qué dimitir y empezar de nuevo. El cambio de carrera dentro de la empresa es un poco más fácil, sobre todo cuando se tienen buenos antecedentes que demuestran que se es capaz de superar los obstáculos que se presentan. Es más seguro invertir en ti mismo en una red de seguridad bastante estable. También tenemos una guía detallada sobre el cambio de carrera que puede resultarte útil.

3. ¿Unas largas vacaciones, tal vez?

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La solución más fácil de todas es tomarse un par de días de descanso. Es poco factible tomarse diez días de vacaciones y escaparse a una playa tranquila y apartada, pero unos días de descanso pueden ser exactamente lo que necesitas para reiniciar. Es difícil pensar con claridad cuando se está inmerso en el mismo entorno día tras día. Aproveche estas pequeñas vacaciones y analice objetivamente la raíz de su problema, quizá algunas soluciones se presenten por arte de magia.

Además, unas largas vacaciones pueden despejar tu mente. Hazte las siguientes preguntas.  ¿Hay algún ajuste que pueda hacerse? ¿Cuáles son tus objetivos profesionales, a largo y a corto plazo? ¿Cuáles son tus prioridades y la posición en la que estás ahora te impide cumplirlas?

6 consejos para una dimisión exitosa

Si has decidido firmemente que quieres dimitir, aquí tienes seis consejos para realizar una transición elegante. Aunque planees dejar una empresa, eso no significa que puedas empezar a hablar mal de tus compañeros o de la empresa. Sigues contando con las referencias de tus superiores, por lo que quieres dejarles una buena impresión. Quemar el puente es lo menos que quieres. Recuerda consolidar las percepciones positivas sobre tu profesionalidad antes de dejar la empresa. Es fácil que se te erice la piel durante el proceso de dimisión, y estos consejos están aquí para precipitar una salida sin problemas. Grábalos en tu mente porque la reputación manchada puede viajar rápido en las redes profesionales, ¡un descuido puede dejar una estela de cenizas fuera de tu antigua oficina!

#1. ¿Cuándo dejar el trabajo?

Es una pregunta común que se hacen muchos que reflexionan sobre cuándo es el buen momento para marcharse. Por lo general, los empleados abandonan su puesto de trabajo después de recibir una bonificación o un pago de participación en los beneficios una vez finalizado el año fiscal.

La mayoría de las empresas estadounidenses distribuyen las primas de Navidad a finales de diciembre. Por ello, un número considerable de empleados deja su trabajo en enero o febrero. En esta época del año hay más puestos disponibles, ya que los empresarios intentan cubrir las nuevas vacantes. 

Por otro lado, los empleados no deberían dejar su trabajo en junio, julio o agosto debido a la repentina afluencia de licenciados universitarios que inundan el mercado laboral. Además, el plazo para dejar el trabajo actual puede ser específico del sector. Dejar un trabajo en medio de un gran proyecto o antes del cierre del ejercicio puede empañar tu trayectoria profesional.

#2. Tome el camino correcto

Debes tomar el camino correcto tanto con tus mentores como con tus colegas. Hablemos primero de la relación con los mentores. Es posible que hayan invertido mucho tiempo y esfuerzo en tu crecimiento, por lo que dejarlo en persona demuestra tu respeto y gratitud. No cuentes a tus compañeros tus planes antes de comunicárselos a tu jefe.  Dimitir a través de las malas lenguas te dejará una reputación dañada, lo que puede debilitar tus recomendaciones en el futuro. Por no hablar de que no tendrás cartas de recomendación. Por otra parte, para evitar que te salga el tiro por la culata, antes de concertar una reunión al azar y comunicarle a tu mentor la desafortunada noticia, deberías escribirle primero un correo electrónico para discutir con él tu futura dirección. De este modo, le darás a tu mentor algo de tiempo para digerir la noticia. 

También debes ser consciente de tu relación con tus compañeros. No importa cuántos rencores pasados guardes contra tus molestos compañeros, arremeter contra ellos no es prudente. Una carta de despedida bien escrita a los colegas sería un gesto más favorable para despedirse de ellos.

#3. Aviso de dos semanas

El preaviso mínimo es de dos semanas. Un preaviso de tres o cuatro semanas es más sensato. Los empresarios no pueden encontrar y formar a tu sustituto de la noche a la mañana, lo que sí puedes hacer al menos es avisar con dos semanas o más de antelación.

💡 Consejos:

Si no estás seguro de la cantidad óptima de aviso que debes dar, echa un vistazo a las políticas de la empresa sobre la renuncia, una cantidad específica de tiempo que debes notificar de antemano debe estar en la lista.

Si eres un directivo, la empresa tarda más en encontrar una persona adecuada para tu puesto, por lo que es obligatorio avisar con cuatro o seis semanas de antelación en la mayoría de los casos. Si no sigues las reglas establecidas por la empresa o las normas generales, es probable que te lleves la peor parte de la contratación por tu escaso preaviso y, de nuevo, manches tu valía profesional.

#4. Una carta de registro formal

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Es una formalidad que no puedes saltarte. Esta carta debe presentarse tanto al departamento de RRHH como a tu mentor. Es un documento oficial en el que se especifica la fecha de tu último día y otros datos. Habrá una guía más completa que te dirá qué debes incluir y qué no en una carta de dimisión formal. Aquí tienes algunos consejos que debes recordar al redactar la carta de dimisión.

  • Una declaración de que renuncias.
  • La fecha en la que su dimisión es oficial
  • Mostrar una breve apreciación de la empresa
  • Firma

Y ahora estás casi listo para ir.

Más información: Guía para redactar una carta de dimisión

#5. Terminar con fuerza

El hecho de que dejes tu puesto actual no significa que puedas aflojar. Tu actitud laboral en los últimos días de trabajo suele causar la impresión más memorable en tus futuros compañeros de trabajo y en tu empleador. Desde el momento en que presentas tu carta de preaviso de dos semanas, hay algunas cosas que puedes hacer antes de marcharte definitivamente.

Hay pocas cosas que se pueden hacer antes de irse definitivamente:

1. Formar a su sustituto

Piensa en ello como una recapitulación, primero puedes hacer una lista de todos los proyectos inacabados que tienes a mano. Yo sugeriría hacer borrón y cuenta nueva antes de entregar tus funciones a tu sustituto, pero si hay proyectos a largo plazo, entonces escribe una nota detallada sobre tus responsabilidades y lo que hay que hacer tras tu marcha.

2. Notificar a las partes interesadas que asumirán su cargo

Ayudar a su sustituto a aprender los trucos de su antigua función y acelerar la transición es bueno para su reputación, e incluso podría aumentar la productividad de su equipo.

Además, también es una buena forma de mostrar gratitud. Aunque no puedas ayudar directamente a tu sustituto a conocer todos tus negocios, escríbele una guía completa que incluya procesos, contactos y consejos clave.

Considéralo un karma. Trata a tu sustituto de la misma manera que quieres entrar en tu nuevo trabajo.

#6. Requisitos para obtener sus prestaciones

Hay algunas prestaciones a las que tienes derecho a recibir por ley, las empresas pueden optar por ofrecer prestaciones adicionales a las exigidas por la ley estatal o federal. Obtenga información sobre la compensación por vacaciones, la continuación de la cobertura sanitaria, el paquete de indemnización por despido (normalmente no está disponible en las renuncias, pero siempre puede preguntar), la indemnización por enfermedad y, si tiene un plan 401(k) u otras prestaciones de jubilación con su actual empleador, averigüe cómo transferirlas a un nuevo plan si es necesario. Si tienes alguna duda sobre lo que se ofrece, consulta con el Departamento de Trabajo de tu Estado para que te lo aclare, o simplemente pregunta a RRHH. 

Aparte de las prestaciones, también debes comprobar si existe un acuerdo de no competencia en el contrato que firmaste al ser contratado. Puede haber una limitación temporal o geográfica en la que no puedas trabajar para un competidor o realizar actividades que puedan competir con la empresa. Ten cuidado, o podrías costarte una fortuna si te saltas las leyes por descuido.

Conclusión

Después de leer esta guía, deberías saber que tus últimas semanas en la empresa pueden ser las más ajetreadas de tu vida. Hay mucho que hacer en las últimas dos o cuatro semanas en la empresa. Si no eres lo suficientemente cuidadoso, podrías irritar algunas plumas. 

Con esta guía, espero que hayas clavado la dimisión con gracia. Una salida sin problemas es crucial para mantener la salud de tus relaciones profesionales, y ser meticuloso durante el proceso de dimisión ayuda a dejar una buena última impresión en tus antiguos empleadores y compañeros de equipo. Buena suerte, sea cual sea tu próximo destino.

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